Consideraciones especiales

  • El alquiler mensual que pagarás al inversor es eso, alquiler
    • No sirve para pagar la casa y su pago es obligatorio. Aparte del alquiler, tú elegirás cuanto y cuando poner más dinero para ir gradualmente ir pagando algo de la casa
    • El alquiler subirá conforme al IPC como un alquiler normal.
  • El precio de compra variará conforme al mercado; por tanto, el valor del porcentaje de tu propiedad también evolucionará como el mercado, pudiendo ser que el valor de tu porcentaje pierda valor
  • Fíjate desde el inicio un ahorro objetivo para ir comprando parte del piso, la compra del piso es a largo plazo y no puedes esperar al último minuto.
  • Hay un plazo de permanencia mínimo. Si no cumples la permanencia, tendrás que asumir una penalización para compensar al inversor por los gastos de compra que el inversor incurrió al inicio.
  • En el caso que decidas dejar la casa, la salida no es inmediata, hay un proceso que puede durar hasta un máximo de 6 meses y durante el cual deberás seguir pagando el alquiler (y obviamente, podrás seguir viviendo en la casa).
  • Los contratos tienen un plazo, y una vez venza es posible que el inversor quiera vender su participación, por lo que habrá que vender la casa si tú no quieres comprarla.
  • Durante todo el contrato podrás realizar compras parciales en las que el precio variará en función de como hayan variado los precios en la zona en que se ubica la vivienda. Por lo tanto, cuando hagas compras parciales, el precio de la vivienda podrá ser inferior al precio inicial. No obstante, para evitar perfiles especulativos, en las compras parciales, hay un límite máximo de compra de un 5% de la vivienda al año.
  • Del mismo modo, cuando compres toda la vivienda, el precio será igual al precio inicial al que se compró la vivienda, más la evolución de los precios de la zona en donde está ubicada. No obstante, para no perjudicar al inversor, se establece un precio mínimo según el cual el precio de compra al cual podrás comprarle su parte no podrá ser inferior al precio inicial de la vivienda más un porcentaje que equivale a los gastos de compra en los que incurrió el inversor al inicio.